Marco Antonio del Toro Carazo

Socio Fundador de Del Toro Carazo Abogados

EL ESTRATEGA DE LA DEFENSA PENAL DE ALTO IMPACTO

La trayectoria de Marco Antonio del Toro Carazo es, sin duda, una de las más mediáticas y técnicamente rigurosas en el panorama jurídico mexicano. Egresado de la Universidad Panamericana con mención honorífica y con estudios de posgrado en diversas ramas del Derecho Penal en México y España, Del Toro ha consolidado una reputación como el «abogado de las causas complejas». Su firma, Del Toro Carazo Abogados, se ha especializado en el sistema penal acusatorio, delitos de cuello blanco y extradiciones, distinguiéndose por una metodología de defensa que combina el rigor constitucional con una agresividad técnica que a menudo redefine los precedentes judiciales en el país.

Marco Antonio del Toro se mantiene como el referente indiscutible para casos donde la libertad, el patrimonio y el prestigio político están en juego. Su nombre está históricamente ligado a defensas de altísimo perfil, incluyendo la de la exdirigente sindical Elba Esther Gordillo, el exgobernador Javier Duarte y el líder sindical Napoleón Gómez Urrutia, logrando en muchos de estos casos resoluciones favorables basadas en la detección de violaciones al debido proceso. Su presente está marcado por la asesoría a grupos empresariales internacionales y figuras públicas frente a procesos de fiscalización penal complejos, consolidando a su despacho como una «firma boutique de élite» que no busca volumen de casos, sino la resolución de crisis jurídicas que parecen insuperables.

Bajo el contexto actual, Del Toro Carazo ha sido una voz crítica y analítica respecto a las reformas estructurales del Poder Judicial en México. Su despacho ha integrado unidades especializadas en Compliance Penal para prevenir que las corporaciones sean víctimas de imputaciones por omisión, adaptándose a un entorno regulatorio cada vez más punitivo. Para Marco Antonio, la abogacía penal es la última línea de defensa del individuo frente al Estado, y su legado se construye sobre la premisa de que no existen casos perdidos, sino estrategias que aún no han sido exploradas.